ACUPUNTURA Y MEDICINA TRADICIONAL CHINA

C.E.ME.T.C Euskadi - Cursos de Medicina Tradicional China, Acupuntura, Moxibustión

El Emperador Huangdi le preguntó a su médico Qibo:

«El pueblo a menudo está enfermo. Absorbe sin ton ni son tisanas y productos tóxicos. Deseo que sea tratado con las agujas de acupuntura. ¿Podría usted enseñarme dicha ciencia de una forma clara para que pueda ser transmitida a las generaciones futuras?»

Qibo respondió:

«Es fácil hablar de acupuntura, pero difícil practicarla. El pequeño obrero no percibe más que lo material, mientras que el gran obrero comprende también lo inmaterial. No es suficiente punzar, hay que saber remontarse hasta el origen de la enfermedad, encontrar su causa primera. Es igualmente importante saber cuándo punzar, ni antes ni después, ni demasiado pronto ni demasiado tarde. La circulación de energía no es visible, pero un maestro la percibe; sabe el camino para remontarla. Puede así tonificarla y dispersarla a su agrado.»

“Lin Shu”, Canon de Acupuntura, en  Neijing Huangdi – Canon de Medicina del Emperador Amarillo, V siglo a.c.

Medicina Tradicional China entre Oriente y Occidente

En Occidente tenemos extrañas ideas sobre la Medicina Tradicional China, una de las pocas medicinas tradicionales que han podido sobrevivir a la modernidad; en plena época científica, algunos piensan que es producto de una mentalidad mágica y primitiva, mientras que otros tienden a pensar que es más “espiritual” por exótica y por tanto “más verdadera” que la medicina occidental. Ambos enfoques la transforman en una cuestión de fe, cuando el sistema chino tradicional es un modo analógico de pensar y obrar desde la complejidad, con su propia coherencia interna, resultado de un proceso continuo de revisión y pensamiento críticos, y basado en la experiencia de miles de años.

Hoy en día tenemos miles de ensayos clínicos publicados en Oriente y Occidente que demuestran su efectividad para múltiples trastornos. 

Si percibimos el cuerpo y sus procesos como un amplio paisaje, podemos imaginarnos cómo las distintas partes tienen características diferentes, incluso aparentemente contrapuestas, y al mismo tiempo convivir en un ecosistema de equilibrios y desequilibrios en continua transformación. Desde esta perspectiva, la salud no es algo estático, sino dinámico y dependiente de múltiples factores externos e internos que se relacionan entre sí.

Utilizando la terminología de este antiguo arte de la salud, el Cielo Anterior es lo que nos viene dado, que podríamos relacionar con las predisposiciones genéticas y las condiciones de vida y crecimiento durante nuestra gestación; mientras que el Cielo Posterior es lo que es adquirido, relacionado con el estilo de vida, y dos distintos tipos de nutrición: la alimentación y la respiración. Las imágenes intuitivas de Cielo Anterior y Cielo Posterior que hemos utilizado son, como muchas otras imágenes y metáforas presentes en la medicina china, claras y comprensibles. Y aunque las interrelaciones entre los distintos elementos que conforman la visión oriental sobre el funcionamiento de la energía en el cuerpo vivo sean complejas y profundas, no resultarán superficiales ni incoherentes.

Si quieres saber más sobre cómo entendemos en CEMETC la relación entre Medicina China y Medicina Occidental, mira este enlace.

Yin y Yang

La Teoría del Yin y del Yang, poco entendida en Occidente y sujeta a simplificaciones ridículas, no es más que un sistema de polaridad donde se expresa el ritmo de toda vida: dentro y fuera, inspiración y expiración, quietud y actividad, reposo y vigilia, contracción y expansión, Tierra y Cielo, noche y día, lleno y vacío, pesado y ligero, sombra y luz: de lo macro a lo micro, desde los ciclos cósmicos a los moleculares, pasando por toda función orgánica, todo proceso vital puede ser observado desde esta pauta. Es la melodía de la vida.

En este juego relacional se expresa el equilibrio complejo que llamamos salud; y la enfermedad no es otra cosa y en primer lugar que un mayor o menor bloqueo energético que se expresaría a través del dolor, o de una desarmonía de funciones u órganos que conforman un paisaje de síntomas y señales que el acupuntor ha de descifrar. De aquí que en medicina china se haga énfasis en el así llamado “flujo del Qi”, como forma fundamental para prevenir las enfermedades.

Mas cuando hablamos de Qi y flujo de Qi en el cuerpo, hemos de especificar que el cuerpo del que tratan estos antiguos textos y las artes que han surgido de ellos, no es el cuerpo anatómico, sino la totalidad de nuestras facultades, conscientes o inconscientes. Por tanto, podríamos preguntarnos sobre el papel del cuerpo como portador de dimensiones de realidad que van más allá de lo anatómico-fisiológico y de lo cuantificable.

La Sesión de Acupuntura

Durante una sesión de acupuntura, se puede sentir y percibir con más atención los procesos y los cambios del vivir del cuerpo a través de la punción de esas puertas de acceso a lo más interno, que son los puntos de las vías energéticas llamadas “meridianos”. Las podemos punturar con finas agujas de distintos tamaños, las podemos estimular a través de la técnica de moxibustión, o podemos entrar en ellas con la presión de los dedos. La sensación que proporciona la escucha de lo que sucede en el campo energético, nos puede llevar a relacionar las distintas dimensiones de nuestro ser: la física o sensitiva con la emocional y mental. Aunque el efecto de la acupuntura se ha medido en términos de estimulación de endorfinas, prefiero pensar que la relajación que produce deriva de un progresivo desbloqueo, como si el agua de un riachuelo que antes estaba estancada volviese a correr por su cauce. Es el comienzo de un proceso terapéutico que puede devolver a la persona su protagonismo y responsabilidad.

“Entre fuerza y suavidad, la mano encuentra y la mente responde”

Zhuang Zhi

C.E.ME.T.C Euskadi - Cursos de Medicina Tradicional China, Acupuntura, Moxibustión

La Sesión de Acupuntura

Durante una sesión de acupuntura, se puede sentir y percibir con más atención los procesos y los cambios del vivir del cuerpo a través de la punción de esas puertas de acceso a lo más interno, que son los puntos de las vías energéticas llamadas “meridianos”. Las podemos punturar con finas agujas de distintos tamaños, las podemos estimular a través de la técnica de moxibustión, o podemos entrar en ellas con la presión de los dedos. La sensación que proporciona la escucha de lo que sucede en el campo energético, nos puede llevar a relacionar las distintas dimensiones de nuestro ser: la física o sensitiva con la emocional y mental. Aunque el efecto de la acupuntura se ha medido en términos de estimulación de endorfinas, prefiero pensar que la relajación que produce deriva de un progresivo desbloqueo, como si el agua de un riachuelo que antes estaba estancada volviese a correr por su cauce. Es el comienzo de un proceso terapéutico que puede devolver a la persona su protagonismo y responsabilidad.

“Entre fuerza y suavidad, la mano encuentra y la mente responde”

Zhuang Zhi

C.E.ME.T.C Euskadi - Cursos de Medicina Tradicional China, Acupuntura, Moxibustión